viernes, 30 de enero de 2009

Bancos y monopolios

A poco que se investigue nos damos cuenta que los bancos tienen presencia en todos los sectores económicos vitales de la sociedad, energía, alimentación, comunicación, sanidad, etc. Y es que la codicia humana parece ser que no tiene límites. La mayoría de la sociedad española, hace años que está avocada a la supervivencia, y no paran de jugar con nuestros intereses, hace cinco años comprarse un piso era imposible, los precios estaban supravalorados, la realidad hoy es que los precios ya han bajado un 10% y probablemente bajen hasta un 30% o más, parece que la lógica no se imponte en el ‘mercado libre’, en vez de crecer decrecemos, que ha pasado para que los pisos valgan menos, fácil, los precios muy inflados.
Ahora hay crisis y es normal, si el 90% de los consumidores no tienen un duro, y en la época de bonanza muchos vivían por encima de sus posibilidades, se junta el hambre con las ganas de comer, todos perdemos.
La regla simple de que si no hay dinero no se puede comprar, y si no se compra no se debe de fabricar, y si no se fabrica se pierden empleos directos e indirectos parece que no está clara. No es mejor un consumo sostenible, pues para la banca parece ser que no, acostumbrados a sus mega-cifras, se pierden en los pequeños detalles, deben de pensar que todos sus clientes tienen que ser millonarios, pero la realidad no es esa.
La incertidumbre embarga todos los sectores, ya que realmente no hay una posición clara de hacía donde vamos...., se autoregulará el mercado y los consumidores castigaremos a los grandes grupos corporativos, no estaría nada mal, no depender tanto de los grandes grupos o de las cadenas de supermercados, que casi en situación de monopolio controlan los precios y hasta lo que debemos de comer. Se puede y se debe volver a una economía más estructurada, donde en todos los procesos participe más gente, eso supone más empleos y un mejor reparto de los beneficios. Estamos hartos de oír que los beneficios se los llevan los distribuidores, y así es..
Barak Obama, ya les ha metido la bronca a los banqueros americanos por repartirse beneficios del dinero que el estado les prestó para combatir la crisis, ¿otro presidente se hubiera atrevido?, pero de cualquier país, y seguro que toma medidas de control severas, eso si es un cambio. Responsabilidad es lo que pide, pero es la canción de siempre, yeeeee que llega pasta, lo primero hacer nuestro montón, luego ya veremos.
En fin, habrá que volver a guardar el dinero en el calcetín, así los bancos seguirán con sus clientes millonarios y nos los molestaremos con nuestras empobrecidas cuentas corrientes.

lunes, 19 de enero de 2009

Barak Obama, me cae bien.

Ves ahí tienes a un tipo elegante, que celebra su futura investidura como presidente de los USA con un concierto gratis, no está nada mal.
De momento empieza con buen píe, haciéndolo pasar bien a la gente, y seguro que no han cobrado mucho los artistas, te cambio pasta por promo, han debido de pensar Bruce, U2, Benyonce y demás, al verse frente al monumento de Lincon.
Por cierto me hizo mucha gracia la definición de Aznar ( Cadaver político ), es una buena definición, al tipo no lo quieren en ningún sitio, la gente elegante claro, el grupo de desgraciaos que lo sigue y venera como si fuera un santo, ni se lo menten.
Lo de Asnar lo digo porqué la política no está reñida con el saber estar, el tipo es un mal educado, que dejó tras de si los típicos comentarios de ‘menudo imbecil’, también estuvo bien que el gilipollas de Bush no le diera ninguna medallita, ‘el trío de las Azores’, el trío de los subnormales diría yo.
Bueno a partir de ahora cuando un presidente gane una elecciones que celebre un concierto gratuito, pero aconsejado por Obama, si lo hace el siñor consejal de fiestas puede ser un truño, por los artistas y tal.
Seguro que iríamos más contentos a votar.

Dios no existe

Rásguense las vestiduras todos aquellos que le han dedicado tiempo en su vida a venerar a un dios supremo, Dios, Ala, Buda o la madre que parió al Panete.
Tras años de investigación se ha llegado a la conclusión de que dios no existe, una verdad empírica como que los reyes magos son los padres o los niños no vienen de París, así de absurdo y de simple, pero cierto.
No le debe de estar sentando nada bien al vaticano esta campaña (por hablar de alguna religión en concreto, hay tantas), deben de estar viendo como parte del negocio se les tambalea. ¿Cuanto queda para que la humanidad se de cuenta de que dios no existe?, 100 años.
Ahora la única religión es el libre mercado, en su exponente máximo, la globalización, tenemos que crecer económicamente, para lo de siempre; vivir para trabajar, que los ricos son más ricos y los pobres más pobres (suena a muy tópico, pero así es).
Una vez despegados de las ataduras espirituales y darnos cuenta que estamos solos en el mundo, que no hay un ser supremo y hacedor de todas las cosas, al que llorarle, hay que ponerse las pilas. Estaría bien empezar por erradicar toda falsa esperanza de espiritualidad de saldo, los dioses ya no están de moda o que vuelvan los dioses griegos o romanos o sumerios, un poco de snobismo siempre va bien.
La religión hace años que se cambió por la política, mucho más efectiva, con sus leyes terrenales, su policía real, nada de cielos e infiernos, y ángeles, san pedros esperando en la puerta del cielo (cuanto trabajo tendrá ahora en Gaza, o allí es otro díos?).
Es curioso ver a cuatro flamencos (pobres desgraciados), como arriman el hombro para contraatacar y hacer la misma campaña a favor de dios, pero eso si con su dinero, y los de los autobuses en estos tiempos de crisis frotándose las manos, deben de pensar que dios si existe.
En fin, un aplauso a esta campaña de ‘Dios no existe’, ni probablemente, ni ostias.., no existe y punto, por qué realmente está agitando las conciencias colectivas, y está haciendo reflexionar a aquellos que pudieran tener alguna duda.
Como reza el slogan vivirás más feliz, si al final reconoces que te tienes que valer por ti mismo, tu familia o tus amigos, no hay nada más allá, a parte de los marcianos claro.